Nadia Koval.

Sergei Prokofiev





Una vez tocaron acuatro manos toda La Consagraci?n de la Primavera. Prokofiev la hab?a o?do s?lo una vez en los conciertos de Koussevitzki. Antes de que Prokofiev se sentara con Stravinski aleer la reducci?n para piano de La Consagraci?n, la obra no era para ?l muy clara y parec?a incre?blemente dif?cil. S?lo luego de tocar, Prokofiev finalmente entendi? que era una composici?n de gran libertad y poder. El estudio de la obra le ayud? aProkofiev areflexionar sobre la consolidaci?n de sus propias ideas en la m?sica. Acerca de Stravinski mismo se acordaba de la siguiente manera: Era de baja estatura y an?mico. Mientras tocaba herv?a, se llenaba de sangre, transpiraba, roncaba y tan c?modamente daba el ritmo, que la Primavera era interpretada con un efecto incre?ble.


Diaghilev le hab?a dicho que para buscar otro tema para el ballet ellos ten?an que dirigirse aStravinski, quien pose?a una gran cantidad de libros sobre el folclore ruso. Entre los cinco tomos de los cuentos de hadas rusos de Afan?siev seleccionaron dos sobre un payaso, con los cuales armaron f?cilmente una historia para otro ballet, compuesto por seis escenas, y esta vez Diaghilev hab?a firmado conmigo un contrato por 3000rublos, recordaba Prokofiev.


Igor Stravinski (18821971)


Seg?n el Diario, el compositor inicialmente hab?a dicho que su condici?n para el trabajo deb?a rondar en los 5mil rublos. Diaghilev, que no ten?a esa cantidad de dinero, calculaba comprar aProkofiev con las perspectivas de su futuro reconocimiento por toda Europa. Adem?s, le declar? directamente al compositor que estaba loco y que tanto dinero no se le hab?a pagado ni aStravinski.

El nuevo ballet ten?a el nombre de Chout (El Buf?n) y har?a feliz no solamente aDiaghilev, que era gran admirador de las cosas escabrosas, pero tambi?n era muy coherente con el car?cter de Prokofiev por su actitud juvenil. La historia del ballet transcurr?a en los tiempos paganos y ten?a un car?cter carnavalesco. Conten?a los elementos de cambio de los roles entre los hombres y las mujeres, con unos toques de bestialidad y de frivolizaci?n con la muerte. Prokofiev le prometi?aDiaghilev terminar el clavier del Chout para agosto y la orquestaci?n para marzo de 1916. El espect?culo estaba programado para ser presentado en Par?s en mayo del mismoa?o.

Aprincipios de abril de 1915, Prokofiev hab?a vuelto aRusia despu?s de permanecer dos meses en el extranjero. El 30de abril de 1915toc? el mismo Segundo Concierto para Piano en un concierto bajo la direcci?n de Hugo Varlich. Al d?a siguiente el cr?tico Koptiayev escribi? en el diario Birzhevyie vedomosti: En la segunda parte del concierto, el Sr. Sergei Prokofiev tuvo un extraordinario ?xito en calidad de compositor e int?rprete de su Concierto para Piano N 2, la feliz idea del cual (aveces, incluso, con un toque de genialidad) estaba mezclada con los extremos del modernismo.

Como se puede observar, entre esta estimaci?n y la incomprensi?n italiana hab?a un abismo.

La Suite Escita y la ?pera El Jugador

El trabajo con el Chout se estaba encaminando muy bien y Prokofiev decidi? dejarlo por el momento y revisar otra vez la m?sica de Ala y Lolli. Le gustaban algunos temas de este ballet y comenz? ahacer de estas una Suite Sinf?nica. Para junio la nueva obra, que recibi? el nombre de la Suite Escita, estaba terminada.

Hay que decir que el estreno de la Suite produjo el mismo efecto que despu?s de la primera interpretaci?n del Segundo Concierto para Piano en P?vlovsk la explosi?n de una bomba cuyo eco reson? por todo el mundo musical. Los ensayos para preparar la obra para el famoso ciclo de conciertos de Aleksandr Ziloti comenzaron en enero de 1916. Los integrantes de la orquesta se re?an al principio de las disonancias en la partitura, pero luego cada vez m?s seriamente empezaron aescuchar las explicaciones de Prokofiev acerca de las irregularidades de la composici?n. El estreno tuvo lugar luego de diez d?as de preparaci?n, durante los cuales el compositor otra vez hab?a recordado lo ?til que hab?a sido el aprendizaje de direcci?n de orquesta, recibida en el Conservatorio con Tcherepn?n. En la sala se hallaban los mayores representantes del c?rculo musical del Petrogrado. Entre ellos, invitado personalmente por Prokofiev, se encontraba Aleksandr Glazunov. Al d?a siguiente, en el diario Vechernee vremia (El tiempo nocturno) sali? un art?culo cr?tico: El autor dirigi? con ?nimo. La orquesta toc? perfectamente. La primera parte de la Suite fue aceptada por el p?blico con desconcierto. Pero despu?s de la segunda y la tercera parte, los oyentes comenzaron aaplaudir. La ?ltima provoc? una divisi?n entre los presentes: unos aplaud?an con fervor y otros susurraban nerviosamente. Los instrumentos de percusi?n sonaban tan fuerte que se rompi? la superficie de un t?mpano. Prokofiev recordaba que cuando la orquesta comenz? atocar el final de la Suite, Glazunov al no poder soportar el fuerte y denso sonido, se levant? de su asiento y demostrativamente sali? de la sala. Uno de los cellistas confes? despu?s del concierto que nunca estar?a sufriendo el insoportable sonido de las trompetas detr?s de ?l si no tuviera que hacerse cargo econ?micamente de su mujer enferma y sus tres hijos. La revista M?sica denomin? al concierto como el esc?ndalo en la alta sociedad.

Miaskovski especialmente pidi? permiso para dejar por unos d?as el servicio militar en Revel para ir aPetrogrado aescuchar la nueva obra de su amigo. Se qued? completamente encantado y luego del concierto mand? una carta al director de la editorial moscovita Muzyka (M?sica): () es incre?ble por su contenido y por su sonoridad. Para m? no hay duda de que nuestro Serge es un genio. Stravinski es un mocoso, un beb? en comparaci?n con ?l. Los colaboradores de Diaghilev Nurok y Nuvel confesaron que, lamentablemente, no hab?an apreciado la obra en sus esbozos del ballet Ala y Lolli que Prokofiev les hab?a presentado en 1915.

La reacci?n de la prensa super? los t?rminos m?s audaces. Kurdyumov, de la revista Teatralniy Listok (La Hoja Teatral), quien claramente no acept? la Suite, dijo que esta m?sica hab?a ofendido su sentido de la belleza: Parece que nuestros antepasados, los escitas, realmente podr?an haber reconocido esta Suite como su m?sica, porque es verdaderamente salvaje. Es simplemente incre?ble que una pieza que carece de sentido pudiese haber sido realizada en un concierto serio. Pero se encontraban tambi?n las otras opiniones. Por ejemplo, V. Karatygin el 18de enero de 1916public? en el diario Rech (Discurso) un detallado an?lisis de la obra. Aparentemente, todav?a ning?n peri?dico popular hab?a transmitido una informaci?n tan seria y honrada sobre Prokofiev: Por la frescura de sus nuevos conceptos arm?nicos, por la originalidad de los temas, la energ?tica espontaneidad que impregna toda la Suite Escita, ella, sin duda, representa uno de los ejemplos m?s significativos y valiosos de la m?sica moderna nacional. Pero ser?a mejor sustituir ese demasiado general, demasiado vago y bastante trivial t?rmino por el intento de otorgar una caracter?stica m?s precisa al arte de Prokofiev. En general, la textura de Prokofiev, que combina elementos de complejidad extrema con la esquematizaci?n de las formas m?s comunes, conecta la aparente complejidad poliharm?nica con la simple estructura de cada componente de los elementos arm?nicos, que revela ahora algunas similitudes con el estilo compositivo de Stravinski. Ambos compositores se ven obligados averse as? mismos como los regeneradores de la heterofon?a. ?Qu? es heterofon?a? La palabra da una definici?n muy acertada de discordancia, que tuvo lugar en muchas culturas musicales antiguas (particularmente, en la griega). Por supuesto, la pura y antigua heterofon?a no puede ser resucitada y no es necesario que lo sea. De todos modos, es preciso encontrar algunas nuevas conexiones y leyes para establecer los principios de nuevas formaciones sonoras, las que anteriormente parec?an irreconciliables, para encontrar la l?gica de la relaci?n entre lo al?gico y lo casual. Este camino es dif?cil, pero atractivo y est? lleno de posibilidades inesperadas y maravillosas. En este camino trabajaban bastante Richard Strauss y Sch?nberg (pero no Skriabin). El mismo camino, aunque con un m?todo completamente diferente, lo explora Stravinski. Ahora sobre ?ste camino se encuentra Prokofiev, quien va con su modo muy particular. La Suite Escita est? repleta de los m?s riesgosos y convincentes experimentos en la heterofon?a.

El 24de enero de 1916, en las p?ginas del Teatr e iscusstvo (El teatro y el arte), el periodista Malkov, que ya hace tiempo simpatizaba con la m?sica de Prokofiev, emiti? un reproche aDiaghilev, quien en su tiempo no pudo entender la m?sica del compositor para el ballet Ala y Lolli: Es lamentable que la m?sica que form? la Suite Escita no haya tenido la suerte de adoptar las exuberantes y ricas formas de la danza. Sea como fuere, incluso en la presentaci?n resumida, la Suite orquestal de Ala y Lolli deja una inolvidable impresi?n por su fuerte y bello contenido, al igual que por su originalidad sonora. En comparaci?n con los trabajos anteriores, Prokofiev ha dado un gran paso hacia adelante. Antes nosotros valor?bamos en sus obras el vigor juvenil, la salud y la alegr?a del talento, pero ahora valoramos la novedad y el encanto de su armon?a y, sobre todo, el laconismo del contenido y de la forma. (). Tal vez, para los que criticaron la Suite Escita fueron impresionados por el contrapunto y por la armon?a, y los percibieron como una cacofon?a.

El famoso cr?tico Boris Asafiev, que comenz? apublicar sus art?culos sobre la m?sica bajo el seud?nimo Igor Glebov, algo exager? en su patriotismo, poniendo la Suite Escita de Prokofiev en un lugar superior al de La Consagraci?n de la Primavera de Stravinski, s?lo porque el estreno de la ?ltima obra fue en Par?s. La Consagraci?n de la Primavera de Stravinski en comparaci?n con la Suite Escita de Prokofiev es s?lo una obra ex?tica: un intento musical de un curioso, delicado y refinado europeo en obtener una experiencia inexplorada, mirando hacia el abismo del p?nico. Prokofiev no s?lo describi? con muchos colores los tiempos paganos, sino que expres?, encar? aquellas fuerzas que iban creciendo y desarroll?ndose, porque en ?l mismo se encontraban las desconocidas fuerzas y posibilidades, escrib?a el cr?tico en las p?ginas de la revista Muzyka el 30de enero de 1916. Es muy entendible que Prokofiev en su Suite haya querido probar una nueva armon?a y ritmo para competir con su futuro amigo-rival en la b?squeda de los nuevos componentes de la m?sica moderna. Y es raro que Asafiev hubiese podido reconocer estos elementos vanguardistas en la Suite Escita, pero no los haya percibido en La Primavera. Sin embargo, el cr?tico estaba en lo cierto en su valoraci?n de la esencia psicol?gica de Prokofiev, que claramente se vislumbr? en la m?sica de la Suitebarb?rica. ?Eso es un talento divino! De la fuerza pulverizada, del vigor, el coraje y la espontaneidad que maravilla con la inmediatez de la creatividad. Prokofiev es duro aveces, aveces desequilibrado, pero siempre interesante y convincente. Su don tem?tico es inagotable e incre?blemente fresco. Las armon?as surgen de la l?gica persistente y obstinada con la l?gica de un clarividente, que est? firmemente convencido de la verdad que dice. (). En la m?sica de Prokofiev existe uno de los elementos m?s esenciales la presencia de la fuerte voluntad que trata de identificarse. Es imposible escapar al atractivo ritmo de hierro de Prokofiev. Su m?sica nos detiene en la obediencia y nos maravilla por la riqueza de las armon?as sofisticadas. Tiene el don de la libertad y la ligereza de la creatividad. ?l no piensa mucho y no tiembla sobre cada tema. Los tira generosamente, de apu?ados.

En una carta privada aMiaskovski del 1de abril de 1916, Asafiev a?ade alo que hab?a escrito, su impresi?n sobre la m?sica de piano de su amigo en com?n: He escuchado Los Sarcasmos de Prokofiev. No s? si usted los conoce, pero yo los he aprendido. Me alegro por Serge. ?l piensa tan profundamente que me quita el aliento. ?Y c?mo es? Su talento es tan entero que abarca todo el Cosmos. Su percepci?n del mundo lleva ala luz del d?a y alas grietas de la oscuridad. ?Y c?mo se divierta? Brrr Yo siento fr?o. El arsenal arm?nico y el ritmo se fueron lejos, y la instrumentaci?n del piano es m?s interesante todav?a. ?De d?nde viene todo esto? ?Y qu? peque?o que se ve lo que nos rodea en comparaci?n con esto!.

Luego del estreno de la Suite Escita, Prokofiev sigui? con la composici?n de la ?pera El Jugador, que hab?a comenzado en agosto de 1915. El libreto se bas? en la novela an?nima de Fiodor Dostoievski. El compositor trabaj? duro, y para marzo de 1916, los tres actos fueron terminados. Animado por la gran resonancia de la Suite, para su nueva ?pera eligi?, seg?n su determinaci?n, un lenguaje de ultra-derecha. Apoyando al compositor en su b?squeda de las nuevas formas expresivas, la revista Muzyka comentaba: No hay l?mites en su imaginaci?n y es imposible predecir ad?nde ella lo puede llevar. El cr?tico musical Karatygin expres? con rabia que la m?sica de la ?pera provocaba una catarsis de la risa de p?nico. Asafiev demostr? otra vez su inter?s por las composiciones de Prokofiev, y en un diario escribi? ?estupendo!, pero por un error tipogr?fico en la publicaci?n sali? la palabra est?pido.

Prokofiev, quien estaba muy contento con el ?xito de su Suite Escita, ahora sab?a que su pr?ximo trabajo deb?a estar enfocado en la ?pera El Jugador. Habiendo terminado el primer acto, el compositor entregaba toda su imaginaci?n audaz alas siguientes partes de su nueva obra. Mar?a Grig?rievna, que siempre estaba al tanto de los asuntos de su querido hijo, entr? una vez en la habitaci?n donde ?l estaba componiendo, y mirando la partitura con gran decepci?n, le pregunt?: ?Entiendes, realmente, que est?s aporreando el piano?. Despu?s de esto, durante dos d?as no se hablaron entres?. Era cierto que la b?squeda de un potente lenguaje musical de Prokofiev era necesaria para transmitir la complejidad de las emociones de los personajes. Prokofiev compuso El Jugador en lo que ?l mismo design? como un estilo declamatorio. Se trata de una forma de composici?n que no presenta arias, ni d?os, ni conjuntos (salvo en la gran escena de la ruleta en la cual catorce coristas cantan y act?an en otras tantas partes solistas croupiers, jugadores, etc.), sino que el texto se canta sin repeticiones, como si se tratara de una obra de teatro.

El clavier de la ?pera fue terminado completamente en un per?odo de cinco meses y medio. Luego, todo el verano de 1916, Prokofiev lo pas? haciendo diez p?ginas de orquestaci?n por d?a. Un d?a Aleksandr Ziloti introdujo aProkofiev aAlbert Coats, el director titular del Teatro Mariinski desde 1911. Coats se entusiasm? con la ?pera de Prokofiev y le propuso aVladimir Telyakovski, el director de los Teatros Imperiales, incluirla en la lista de los espect?culos de la pr?xima temporada del Mariinski. En mayo, en una cena con el Embajador de Francia, Prokofiev conoci? al famoso bajo ruso Fiodor Shaliapin, quien unos d?as antes hab?a le?do una entrevista con Prokofiev acerca de su ?ltima ?pera. El cantante se interes? en el joven m?sico y le ofreci? escribir para ?l una ?pera basada en la historia de Stenka Razin.1111
L?der de los cosacos del Don y h?roe popular que condujo una gran sublevaci?n contra la nobleza y la burocracia delZar.


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Prokofiev le hab?a respondido que esta historia no era de su agrado y que s?lo Rimski-K?rsakov podr?a ser capaz de hacer esto bien. Shaliapin expes? un gran gusto de haberlo conocido aProkofiev y le prometi? visitarlo en los ensayos de El Jugador en el oto?o.

Algunos d?as del verano de 1916Prokofiev los pas? fuera de Petrogrado; descans? en el Golfo de Finlandia y luego viaj? por el r?o Volga hasta el C?ucaso. En el mes de noviembre, mientras terminaba con la orquestaci?n de El Jugador, en cuatro d?as compuso el ciclo de las canciones sobre los poemas de Anna Akhm?tova. Estoy encantado con esta composici?n. Incluso creo que estas canciones representan una ?poca particular entre mis obras. Me refiero asu lirismo ?ntimo, escribi? Prokofiev en su Diario.

En sus felicitaciones aProkofiev por el A?o Nuevo, Walter Nouvel le hab?a deseado la fama del compositor Giacomo Meyerbeer y no sin sarcasmo a?adi? que si iba apresentar su nueva ?pera sin el permiso de la familia de Dostoievski, se lo iban allevar apreso hasta seis meses. Prokofiev nunca se hab?a encontrado con este problema, por eso un d?a decidi? ir ala casa de la viuda del famoso escritor.


La se?ora Dostoievski era una se?ora mayor y simp?tica que ten?a 71a?os. Sus ojos conservaban la vivacidad y la eficiencia. Vestida de negro, ella estaba sentada en el sof?. Empec? nuestra conversaci?n con muchos elogios sobre lo que ve?a delante de m?: la esposa de una persona mundialmente reconocida. (). Acerca del asunto hablamos s?lo cinco segundos. Ella dijo que quer?a el 25% de mis ingresos de El Jugador. Luego le cont? con gran entusiasmo c?mo estuve trabajando sobre la m?sica para la novela. (). Ella estaba escuch?ndome sonrojada por la exaltaci?n y con ojos brillantes, como los de una ni?a. Al final ella dijo:

Cre?a que esto se pod?a hacer bien, ?pero no esperaba nunca que de tal manera!

Me qued? muy satisfecho por el encuentro con la viuda de Dostoievski, aunque sorprendido por su apetito hacia el dinero. Pronto tuve que llevar una serie de preguntas acerca de sus derechos, y me explicaron que ella ten?a realmente el derecho, pero no hasta tal punto (es decir, del 25%). El derecho hasta el 33% lo tiene el libretista, en este caso yo, y no ella, que es s?lo la propietaria del texto.

1917:el a?o de las revoluciones

En la primera mitad de febrero de 1917, el comienzo de una terrible hambruna provoc? revueltas en Petrogrado. El 3de marzo la f?brica Putilov, la m?s grande en la ciudad, anunci? una huelga; algunas tiendas fueron cerradas. Esto provoc? insurrecciones en otros centros de producci?n. El 8de marzo se realiz? una serie de m?tines y manifestaciones con motivo de la celebraci?n del D?a Internacional de las Mujeres que ten?an un fuerte tono pol?tico y econ?mico. El gobierno hab?a mandado un batall?n de soldados ala ciudad para tranquilizar el levantamiento. Algunos de ellos decidieron desertar y otros se rebelaron contra la jerarqu?a del batall?n. Estos acontecimientos obligaron al zar Nicol?s II aabdicar el 15de marzo de 1917. Tras la primera intenci?n frustrada del zar de ceder el poder asu hermano menor, el Duque Mikha?l Aleks?ndrovich, el ejecutivo qued? acargo de un Gobierno Provisional que durar?a hasta que se llevaran acabo las elecciones para la creaci?n de una Asamblea Constituyente. Paralelamente, reaparece el Soviet de Petrogrado, una organizaci?n popular que hab?a hecho su primera aparici?n durante la Revoluci?n rusa de 1905. Los Soviets crean una situaci?n de poder dual dif?cil de articular, ya que ambos organismos pronto competir?n por el dominio, llevando al pa?s al caos administrativo. El Gobierno Provisional que sucedi? al zar estuvo encabezado por el Pr?ncipe Georgi Lvov. Despu?s de que su gobierno fracasara, fue sucedido por el socialista Aleksandr K?renski, que fue incapaz de tratar los problemas que enfrentaba el pa?s.

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